Un rosario de madera y un crucifijo sobre una Biblia abierta

Cómo rezar el Santo Rosario

El rosario se reza en cinco decenas. Cada decena corresponde a un misterio: un momento de la vida de Jesús o de María que se contempla mientras se reza. Estos son los pasos y todas las oraciones.

Los seis pasos del rosario

1. Santíguate y reza el Credo

Haz la señal de la Santa Cruz y reza el Credo de los Apóstoles.

Por la señal de la Santa Cruz

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Credo de los Apóstoles

Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

2. Ofrecimiento

Reza un Padre Nuestro, tres Ave Marías y un Gloria.

Padre Nuestro

Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

Ave María (tres veces)

Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

3. Anuncia el primer misterio

Di en voz alta el misterio y medítalo un momento.

4. Reza la decena

Un Padre Nuestro, diez Ave Marías, un Gloria y la Oración de Fátima.

Padre Nuestro

Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

Ave María (diez veces)

Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Oración de Fátima

Oh Jesús mío, perdónanos nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén.

5. Continúa con los cinco misterios

Anuncia cada uno de los cinco misterios del día y reza su decena.

6. Termina con la Salve

Al concluir los cinco misterios, reza la Salve.

Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María! Ruega por nosotros, santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Los cuatro misterios

Gozosos

Los misterios gozosos contemplan la encarnación y la infancia de Jesús, desde el anuncio del ángel a María hasta su hallazgo en el templo.

Dolorosos

Los misterios dolorosos acompañan a Jesús en su pasión, desde la agonía en Getsemaní hasta su muerte en la cruz.

Gloriosos

Los misterios gloriosos celebran la victoria de Cristo sobre la muerte y la glorificación de la Virgen María.

Luminosos

Los misterios luminosos, propuestos por san Juan Pablo II en 2002, recorren la vida pública de Jesús, desde su bautismo hasta la institución de la Eucaristía.

Ya conoces los pasos

Pon en práctica esta guía con el rosario de hoy — el misterio del día ya está elegido para ti.